sábado, 8 de mayo de 2010

Preguntas que no me dejan dormir

¿Para qué sirven los mosquitos? Supongamos que la historia bíblica del Arca de Noé es verídica. ¿Fue idea suya subir a los mosquitos? ¿O Dios lo hizo de puro envidioso del libre albedrío del hombre?

¿Cómo se reproduce un agua viva? Si se llama así es porque hay que diferenciarla del agua muerta. ¿Alguien conoce a este espécimen único? Quizás vivan en el mar muerto.

¿Nuestra voz, cuando hablamos por teléfono, se convierte en algo distinto para viajar por el cable? ¿Si hablamos con alguien del otro lado del mar, hay un cable que viaja hasta allá?

¿Las filmadoras que nos retratan y roban nuestra imagen, también roban nuestra alma?

¿Qué hacen las computadoras cuando nadie las mira? ¿Tendrán vida? A veces pienso que cuando se cuelga, es una venganza por el maltrato que reciben durante el día.

Declaración de principios/9

"Me va la vida en ello"

S. Rodriguez / L.E. Aute

Cierto que huí de los fastos y los oropeles
y que jamás puse en venta ninguna quimera,
siempre evité ser un súbdito de los laureles
porque vivir era un vértigo y no una carrera.

Pero quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello…
dímelo…
me va la vida en ello.

Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida
ante otro “más de lo mismo” creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.

Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio
quise quemarla deprisa jugando con fuego
y me abrasé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Miedo

"El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro"
Woody Allen

"El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo"
Alain

"Para quien tiene miedo, todo son ruidos"
Sófocles

"El miedo puede llevar a los hombres a cualquier extremo"
George Bernard Shaw

"Me enseñó el Viejo Antonio que uno es tan grande como el enemigo que escoge para luchar, y que uno es tan pequeño como grande el miedo que se tenga. ´Elige un enemigo grande y esto te obligará a crecer para poder enfrentarlo. Achica tu miedo porque, si él crece, tú te harás pequeño´, me dijo el Viejo Antonio una tarde de mayo y lluvia, en esa hora en que reinan el tabaco y la palabra.
El gobierno le teme al pueblo de México, por eso tiene tantos soldados y policías. Tiene un miedo muy grande. En consecuencia, es muy pequeño. Nosotros le tenemos miedo al olvido, al que hemos ido achicando a fuerza de dolor y sangre. Somos, por tanto, grandes"
SCI Marcos

Las buenas siguen llegando...

Detuvieron a Martínez de Hoz
El juez federal Norberto Oyarbide dispuso la detención del ex ministro de Economía de la dictadura, en el marco de la investigación por el secuestro del empresario Federico Gutheim y de su hijo Miguel. Martínez de Hoz fue trasladado minutos después de las 18 desde su domicilio, en el edificio Kavanagh de Retiro, hacia la División Delitos Especiales, sede de Interpol, en Cavia y Figueroa Alcorta, y luego quedó internado en la Clínica Los Arcos. Esta tarde, la Cámara baja celebró la detención del ex ministro de la dictadura. A pedido de la diputada Cecilia Merchán la Cámara estalló en un cerrado aplauso al enterarse de la medida. A su vez, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, expresó su "satisfacción" por la detención.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-145114-2010-05-04.html

Declaración de principios/8

"Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas"
José Marti


"El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo"

"La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio"

"Los que más han amado al hombre le han hecho siempre el máximo daño. Han exigido de él lo imposible, como todos los amantes"

Nietzche



"La uniformidad es la muerte; la diversidad es la vida"
Bakunin


"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles"

"El que no sabe es un imbécil. El que sabe y calla es un criminal"
Bertol Brecht

viernes, 30 de abril de 2010

Las madres de Plaza de Mayo

30 de abril de 1977
Buenos Aires

Las madres de Plaza de Mayo,

mujeres paridas por sus hijos, son el coro griego de esta tragedia. Enarbolando las fotos de sus desaparecidos, dan vueltas y vueltas a la pirámide, ante la rosada casa de gobierno, con la misma obstinación con que peregrinan por cuarteles y comisarías y sacristías, secas de tanto llorar, desesperadas de tanto esperar a los que estaban y ya no están, o quizás siguen estando, o quién sabe:
-Me despierto y siento que está vivo -dice una, dicen todas-. Me voy desinflando mientras pasa la mañana. Se me muere al mediodía. Resucita en la tarde. Entonces vuelvo a creer que llegará y pongo un plato para él en la mesa, pero se me vuelve a morir y a la noche me caigo dormida sin esperanza. Me despierto y siento que está vivo...
Las llaman locas. Normalmente no se habla de ellas. Normalizada la situación, el dólar está barato y cierta gente también. Los poetas locos van al muere y los poetas normales besan la espada y cometen elogios y silencios. Con toda normalidad el ministro de Economía caza leones y jirafas en la selva africana y los generales cazan obreros en los suburbios de Buenos Aires. Nuevas normas de lenguaje obligan a llamar Reorganización Nacional a la dictadura militar.

Eduardo Galeano, en Memorias de fuego III

Aniversario del Coraje

La dignidad, la lucha, el coraje, los valores, los principios, la tenacidad de la verdad y su búsqueda, cumplen 33 años. Hace esa cantidad de tiempo, algunas pocas mujeres, sin más armas que su necesidad de justicia y un pañuelo blanco de la paz, pedían por la aparición de sus hijos.
En lo personal, cada vez que veo ese pañuelo blanco pienso por qué tuvieron que emprender ese camino, por qué se vieron obligadas a ese 30 de abril de 1977 marchar alrededor de la pirámide de mayo y de inmediato pienso, por suerte lo hicieron.

Justicia, ni más ni menos, justicia para ellas que será justicia para todos.



martes, 27 de abril de 2010

Llorar

Fue en la selva, en la amazonia ecuatoriana. Los indios shuar estaban llorando a una abuela moribunda.
Lloraban sentados, a la orilla de su agonía. Un testigo, venido de otros mundos, preguntó:
- ¿Por qué lloran delante de ella, si todavía está viva?
Y contestaron los que lloraban:
- Para que sepa que la queremos mucho.

Eduardo Galeano, El libro de los abrazos

Sanguíneos/2

Hace poco tiempo me preguntaba donde moría, cual era el fin del amor sanguíneo. Ese inexplicable sentimiento que surge hacia quienes nos dieron la vida. Hace unas semanas encontraba en el semanario “Miradas al sur”, espacio gráfico oficialista dirigido por Eduardo Anguita, una nota a Vanina Falco, hija de Luis Falco, miembro de la Policía Federal durante la última dictadura militar. Luis Falco fue quién se apropió de Juan Cabandié, el nieto Nº 77 recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo y lo crió como su hijo adoptivo, “haciendo notables diferencias con su hija biológica”.
La historia de Juan Cabandié, hoy legislador porteño, es fácil de rastrear y es otro caso más de recuperación de identidad, esa maravillosa verdad que sale a la luz descubriendo las mayores miserias humanas, relacionadas con la tortura, asesinato y secuestro de bebés.
Pero lo que se destacaba en esa nota, más allá de todo lo que pudieran contar sobre su crianza era algo que Vanina decía con total naturalidad. Su padre biológico, con todos sus defectos –su violencia y su maltrato- era su padre, como decimos siempre. Y eso la tiraba a quererlo más allá de todos sus defectos. Hasta que la verdad salió a la luz. Hasta que se supo lo que había hecho. Cuando fue claro que su violencia y maltrato no eran solamente los retos a un chico o chica traviesa. Que torturó. Que asesinó. Que secuestró. Que desapareció. Que la misma mano que los arropaba por la noche durante el día metía picana en cuerpos desnudos e indefensos. Ella, en el juicio contra este hombre ahora desconocido, confirmó los dichos de su hermano –no biológico- y declaró contra su padre biológico. El amor construido, compartido, regado a diario, surgido del compartir, de la complicidad, se impuso sobre el que venía dado genéticamente.
Ese horror. Esa verdad. Esa crueldad. Todo eso alcanzó para borrar del mapa sanguíneo el amor que se podía tener. Los monstruos no pueden ser amados. Todo ese sentimiento inexplicable por quienes nos dieron la vida se muere, se apaga ante eso. Ante el horror. Ante la verdad desnuda de que esa persona quiso más la muerte que la vida.
Encontré entonces, la respuesta que buscaba.
Ese inexplicable amor que sentimos, muere, tiene fin, se apaga, ante el horror, la crueldad, la mentira extremas.

Gimnastas....

La alineación /3
Alaistair Reid escribe en The New Yorker, pero va poco a Nueva York.
Él prefiere vivir en una perdida playa de la República Dominicana. En esa playa había desembarcado Cristóbal Colón, algunos siglos antes, en una de sus excursiones al Japón, y desde aquellos tiempos nada ha cambiado.
De vez en cuando el cartero asoma entre los árboles.
El cartero viene doblado bajo la carga. Don Alaistair recibe montañas de correspondencia. Desde los Estados Unidos lo bombardean las ofertas comerciales, folletos, catálogos, lujuriosas tentaciones de la civilización del consumo exhortando a comprar.
Una vez, entre el mucho papelerío, llegó la propaganda de una máquina de remar. Don Alaistair la mostró a sus vecinos, los pescadores.
- ¿Bajo techo? ¿Se usa bajo techo?
Los pescadores no lo podían creer:
- ¿Sin agua? ¿Se rema sin agua?
No lo podían creer, no lo podían entender:
- ¿Y sin peces? ¿Y sin sol? ¿Y sin cielo?
Los pescadores le dijeron a don Alaistair que ellos se levantaban cada noche, mucho antes del alba, y se metían mar adentro y echaban sus redes mientras el sol se alzaba en el horizonte, y que esa era su vida, y que esa vida les gustaba, pero que remar era la única parte jodida
de todo el asunto:
- Remar es lo único que odiamos -dijeron los pescadores.
Entonces don Alaistair les explicó que la máquina de remar servía para hacer gimnasia.
- ¿Para hacer qué?
- Gimnasia.
- ¡Ah! Y gimnasia, ¿qué es?

Eduardo Galeano, El libro de los abrazos